La Vaca Atada en riesgo de remate


La Vaca Atada, ese reducto tradicional que todos alguna vez visitamos o pasamos por allí y nos llamó la atención, hoy corre un riesgo de remate. Una noticia que duele a la cultura porque ataca profundamente a la identidad de Resistencia.

Jorge “Coqui” Di Raddo contó a NORTE, en una carta, la dramática situación por la cual están pasando. “Hace casi 30 años el imprentero Pedro Aguirre deja el local de Santiago del Estero 101 que alquilaba al Estudio Katz, representante de la sucesión porque no le quería reconocer las refacciones básicas: techo muy deteriorado, aberturas destruidas, falta de agua en el baño y además no le extendía comprobantes de pagos mensuales. Para los antiguos resistencianos esa esquina, a metros de la terminal, era conocida porque allí funcionó un cabaret llamado El duende.

Como anhelaba profundamente ese lugar enterado que estaba libre concurro al estudio de la abogada Celia Katz solicitando me alquile dicha esquina. Llegamos a un acuerdo. Me confecciona un comodato gratuito por dos años, lo incluye para su seguridad al escribano Juan Manuel Ramírez y una vez certificadas las firmas en el estudio de Juan Manuel Pedrini, me solicita dicho comodato y la suma de 24 meses en efectivo y en dólares, dinero que reúno vendiendo mi vehículo, entre otras cosas, y la ayuda de amigos” explica Coqui, de cómo llega la Vaca a su vida y lo que le costó tenerla.

En la carta, continúa el relato explicando cómo se complica la cuestión. “Nunca se me entregó la copia del comodato. Su administrador era un tal Villalba que se negó a actuar para no comprometerse. Además la abogada no me extendió ningún comprobante diciendo que lo haría después”; “pasaron los dos primeros años donde todo se complicaba porque no se podía habilitar el comercio. Vencido este plazo me pide el desalojo”.